LA EDAD, UN LIMITANTE PARA CONSEGUIR TRABAJO.
Las nuevas modalidades laborales plantean el desplazamiento de la experiencia a cambio del dinamismo y la supuesta productividad que se proyecta en la juventud.
Cada día es más fácil encontrar testimonios de personas que por una u otra razón se ven en dificultades para encontrar un trabajo estable, y es más común aún escuchar personas de más de 35 años hablando de injusticia y discriminación por la edad. Es notable el aumento en la contratación del personal más joven y la disminución de empleo para las personas de edad avanzada.
Las actuales exigencias que se plantean en el interior de las empresas al momento de la contratación de personal, se basan en la elección de experiencia con poca edad, para lo cual las mismas empresas les proveen a los aspirantes o los posibles empleados capacitaciones y asesorías técnicas para mejorar el rendimiento en el interior de la entidad y así mismo corroborar si es la persona apta para ocupar el cargo.
No basta con ser profesional.
Ferney Belalcázar López, es un abogado de 50 años que asegura que “conseguir trabajo a esta edad es difícil, sobretodo si uno no tiene una profesión definida y si la tiene, lo contratan a uno por menos precio” pero por otro lado piensa que la edad no influye al momento de encontrar un empleo porque: “a medida que uno avanza se pierde el vigor por lo tanto se hace más difícil conservar el ritmo de trabajo lo que impone a la juventud por ser más atractiva y más agradable”.
A la hora de presentar una entrevista o de simplemente llevar una hoja de vida prevalecen los empleos para personas jóvenes que aunque no cuentan con la experiencia que ofrecen las personas mayores, representan para las empresas un índice seguro de productividad considerando que en muchos casos, el personal más adulto no cumple con las exigencias actuales como son: manejo de un segundo idioma, dominio de la virtualidad y de procedimientos tecnológicos, entre otros. Por lo tanto se habla de pocas probabilidades de empleo para estas personas, pues se tiene un concepto sobre ellas acerca la de baja competitividad y de la no efectividad en los procesos empresariales sin importar la trayectoria o la experiencia en un campo específico o en una labor como tal.
Mecanismos de acción que posibilitan teorías pero que no se aplican en la práctica.
Paula Andrea Carvajal Hincapié, abogada y docente de derecho laboral de la
universidad de Medellín explica que “constitucionalmente y legalmente hay protección para personas de edad avanzada, sin embargo si observamos la realidad practica a nivel empresarial nos encontramos con la problemática laboral que éste grupo de personas tienen por las pocas posibilidades de acceder a una oportunidad laboral más que todo en la empresa privada ya que en las entidades públicas se realizan convocatorias y concursos que hacen más posible el trabajo para estas personas”.
Legalmente y ante la constitución política Colombiana se establece la igualdad en el artículo 13 que explica que todas las personas nacen con los mismos derechos, libertades y oportunidades, sin embargo, para ser más específicos en lo que a trabajo se refiere, los artículos 25, 48 y 53 entre otros, hablan del trabajo como derecho y responsabilidad social, sobre la seguridad social y su carácter obligatorio que debe ser garantizado para todas las personas, el estatuto de trabajo que habla sobre la estabilidad en el empleo y sobre la dignidad humana para trabajar en condiciones justas. Por otra parte la OIT, organización internacional del trabajo ha analizado la situación actual del trabajador y afirma que hay una discriminación recurrente que viola los derechos humanos fundamentales y que además tienen profundas consecuencias económicas y sociales, además de que “La discriminación sofoca las oportunidades, desperdicia un talento humano que es necesario para el progreso, y acentúa las tensiones y desigualdades sociales”.
¿Qué alternativas hay para aquellos que no están en el rango de edad “18 – 35”?
Claudia Dazy Hincapié, promotora social de la alcaldía de Medellín, comenta que hoy en día son muy comunes los contratos por prestación de servicios, lo cuales consisten en el uso de personas con conocimientos especializados en una área determinada y se realizan por el tiempo justo que se necesita para ejecutar un objetivo específico, la ventaja es que no se le da mucha importancia al tema de la edad sin embargo todo lo que corresponde a la seguridad social corre por cuenta del trabajador.
Otra posibilidad de salir adelante y así mismo suplir económicamente las necesidades, es la creación de empresa o de negocio independiente como es el caso de Jhonson Martines Montoya que con las campañas de emprendimiento que la alcaldía promueve como “cultura E” y “capital semilla”, fue favorecido con un capital base y por medio de éste tuvo la oportunidad de crear su propia empresa y comercializar un producto natural llamado nopal extraído del higo que sirve como alimento o para propósitos terapéuticos.
Sea cual sea la alternativa que se elija, es claro que cualquier persona puede trabajar, también es claro que no se brindan las suficientes oportunidades para demostrar el talento, la dedicación y la experiencia que proyecta una persona mayor, lo que es verdaderamente increíble es que en pleno siglo XXI se hable de discriminación y tal ha sido su impacto en la sociedad que se ha comparado con otro tipo de exclusiones como de género, raza e identidad sexual.
FUENTES:
• Ferney Belalcazar López, tel: 3006541259
• Paula Andrea Carvajal Hincapié, tel: 2386321
• Jhonson Martines Montoya, tel:2610883
• Claudia Dazy Hincapié, tel: 2385141
• Constitución política de Colombia
• www.oit.org
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